lunes, 22 de diciembre de 2008

El "chetito" sabe...



Lago en el cielo






Un lago en el cielo
quiero ser suave
para evitar tu dureza
apago tu fuego
enciende mi agua
puede que no haya certezas

Vamos despacio
para encontrarnos
el tiempo es arena en mis manos
sé por tus marcas
cuanto has amado
más de lo que prometiste

Hoy te apuré
(estaba tan sensible)
son espejismos que aumentan la sed
si adelanté no me hagas caso
a veces no puedo con la soledad

Vamos despacio
para encontrarnos
el tiempo es arena en mis manos.
sé por tus marcas
cuanto has dejado
para olvidar lo que hiciste
sentir algo que nunca sentiste

Sos el paisaje más soñado
y sacudiste las más sólidas tristezas
y respondiste cada vez que te he llamado

Vamos despacio
para encontrarnos
el tiempo es arena en mis manos
un lago en el cielo
es mi regalo
para olvidar lo que hiciste
y sentir algo que nunca sentiste
hacerte sentir
algo que nunca sentiste.



Qué así sea!!

domingo, 14 de diciembre de 2008

El Top Five de Torry

Estos son para mí los mejores 5 discos del 2008, o mejor, los que más me han gustado. Quedan afuera por falta de espacio Hard Candy, lo nuevo de TV on the Radio y un par más. Sin criterio estético alguno, he aquí mi top five.






Guns & Roses-. Chinese Democracy

Este es sin lugar a dudas el acontecimiento discográfico del 2008. A la vez es para la redacción de este blog el mejor disco de todo el año. El lanzamiento trascendental abona además un disco que en su conclusión final es excelente.
Lo primero que hay que decir es que Axl se apodera del nombre de la banda, y como estandarte, demuestra que su voz no ha sufrido modificaciones sustanciales. Muy por el contrario, suena clara, arriesgada, plagada de matices, en fin, tan vanguardista como otrora.
El tiempo ha pasado y la esencia musical de Guns & Roses es acompañada por un sonido actual. En su conjunto Chinese Democracy tiene el enorme hallazgo de estar perfectamente acoplado a los tiempos que corren.
Todos los temas suenan increíbles, y más allá de la gigantesca producción que tiene el disco, no sobra ningún arreglo, ni distorsión de guitarra, ni coros ni nada. Pocos discos han sido tan producidos, tan sobrecargados de trabajo de edición y a la vez tan certeros.
Resulta destacable, en este contexto, lo arriesgado que es volver a la música, después de 14 años sin sacar discos nuevos, tomando tantos riesgos. Pero a la vez, uno tiene la sensación que les sobra resto, que la exigencia fue mucha pero no tanta como para extinguirse.
Axl Rose es un enfermo mental. Siempre me aburrió un poco ese histrionismo al pedo. Aquí es lo más interesante, es decir, de que manera, después de años de misterio, de escasas apariciones, de rumores de todo tipo, etc. Axl nos cuenta sobre él.
Si tuviese que elegir un tema, Better sería la respuesta inmediata. El tema es perfecto, es un camino de ida hacia riff tremendos de guitarras, con subidas impresionantemente talentosas de Axl. Destaco también el track Nº 2, Shackler’s revenge, una máquina sonora absolutamente demoledora. Creo, sin temor a errores, que Chinese Democracy ha sido el disco del 2008.


AC/DC-. Black Ice

Siempre me gustó esta banda. En los últimos tiempos les había perdido casi completamente el rastro. No conozco en detalle su discografía, en fin, no soy un fan (como tampoco lo soy de Guns & Roses). Black Ice la rompe, la destruye, la descoce, la hace de goma, la estira y la encoge, en fin, impresionante disco de rock and roll al palo. Nada hay en este disco que no sea rock, nada. Rock en estado puro hecho por ya viejitos que no han parado de rockearla y rockearla y rockearla. Es interesantísimo la manera como AC/DC ignora la existencia de otros géneros. Sumemos que por estos días ninguna banda se subsume, a la manera de Los Ramones, a un solo género. Que estos viejos chotos lo hagan en este 2008 de crisis financiera y presidentes negros, es extraordinario. Insisto con esto: pensemos en la historia de la música y busquemos a alguien o banda que solamente militen SOLAMENTE en un estilo musical. Si encontramos 5 de la envergadura de los australianos, es mucho.
Hay dos temas que deberían estar en el firmamento de AC/DC: Big Jack y Anything goes. Ambos hit instantáneos. El disco en su conjunto es talento rockero puro y desinterés por otra cosa que no lo sea. Muy saludable disco.



R.E.M.- Accelerate


La primera vez que escuché este disco pensé: si esto suena así en vivo es un discazo. Cuando terminó en concierto en el Personal 08 me hice fan de Accelerate. Guitarras al re palo y Mr Michael Stipe como el más talentoso de los frontman. Alguien dijo, conocedor cuasi experto de la banda, que este era el mejor disco de los últimos 15 años de REM. Tal vez lo sea, sin dudas es uno de los mejores del año 2008.
Guitarras en primer plano y protagonistas de los vaivenes de los tracks, acordes y arpegios de altísimo nivel profesional. Si REM es una banda de “en vivo”, Accelerate lo consuma. De allí que el disco tenga algo fácilmente distinguible en la segunda o tercera canción: la gran mayoría de las tomas fueron grabadas en vivo en el estudio. Se nota claramente el trabajo en equipo. Es un grupo-en el sentido estricto del término- que no para de sacudir guitarrazos y arreglos bellísimos. Accelerate es también un avance más sobre el pensamiento políticamente correcto de la banda. Más que aceptable, abanderados del bien pensar demócrata. Miles de aplausos para REM, para este disco, y para su excelente forma en vivo.


The Mars Volta-. The bedlam in Goliath


El mismo día que tocó REM lo hizo una de mis bandas favoritas de los últimos tiempos. Justamente hoy escuchaba en vivo el set que oportunamente viera y ciertamente hay que decir que fue, junto con el de Bob Dylan en marzo en Velez, lo mejor que ví en el 2008.
The bedlam in Goliath es tal vez el más accesible de los discos de la banda, si es que esto es algo posible. Estos tipos están completamente locos, y además son unos músicos increíblemente buenos. Siempre sostuve que The Mars Volta es un trance permanente, tanto ellos como quienes los escuchamos entramos en dicho estado mientras su música suene.
Resulta complicado marcar uno o varios temas porque todos los discos de esta banda son un constructo, un concepto inseparable, difícil de partir. Me atrevería a plantear un tádem que la lista de tracks están juntos, que son Wax Simulacra y Goliath, pero probablemente en un rato me arrepienta.
Toda vez que la banda publique un disco estará para la redacción de lapartemaldita entre los discos de ese año.


Portishead-. Third


Había que completar los cinco y después de pensar un poco, creo que Portishead merece estar. Hacía 10 años que no sacaban un disco. Los desprevenidos pensábamos que estarían muertos o entubamos a buenas dosis de valium y esas cosas. Este año regresaron, igual de oscuros y depresivos y raros. Third es un disco tal vez más complejo sonoramente que los anteriores pero no así musicalmente. Nunca abundaron la gran cantidad de tonos y notas y aquí bastante menos. La cantante Bett Gibons sigue cantando desde la caverna de Platón, sigue sin ver la luz. Solo se mueve por los pasillos del lado oscuro de la luna. Nunca claridad. La calidad en su voz sigue siendo extraordinariamente destacable.
Algo de dub, teclados varios, catedrales oscuras y húmedas y un poquito más de rock conforman este discazo de Portishead. Mi temas favoritos son dos: The rip y We carry on- dos notas enfermas parecidas a la esquizofrenia.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

El nóbel para Dylan!!!


Nada se puede agregar que tenga algún tipo de trascendencia frente a semejante belleza de Bob Dylan. Sólo diré dos cosas, una informativa: este tema quedó afuera del disco Time out of mind, y lo acaba de editar conjuntamente con otros track inéditos, o en vivo.
Lo segundo es: este post tiene dedicación exclusiva.





Red River Shore


Some of us turn off the lights and we live
In the moonlight shooting by
Some of us scare ourselves to death in the dark
To be where the angels fly
Pretty maids all in a row lined up
Outside my cabin door
I've never wanted any of them wanting me
'Cept the girl from the Red River shore

Well, I sat by her side and for a while I tried
To make that girl my wife
She gave me her best advice and she said
"Go home and lead a quiet life."
Well, I've been to the east and I've been to the west
And I've been out where the black winds roar
Somehow, though, I never did get that far
With the girl from the Red River shore

Well, I knew when I first laid eyes on her
I could never be free
One look at her and I knew right away
She should always be with me
Well, the dream dried up a long time ago
Don't know where it is anymore
True to life, true to me
Was the girl from the Red River shore

Now I'm wearing the cloak of misery
And I've tasted jilted love
And the frozen smile upon my face
Fits me like a glove
But I can't escape from the memory
Of the one that I'll always adore
All those nights when I lay in the arms
Of the girl from the Red River shore

Well, we're living in the shadows of a fading past
Trapped in the fires of time
I've tried not to ever hurt anybody
And to stay out of a life of crime
And when it's all been said and done
I never did know the score
One more day is another day away
From the girl from the Red River shore

Well, I'm a stranger here in a strange land
But I know this is where I belong
I'll ramble and gamble for the one I love
And the hills will give me a song
Though nothing looks familiar to me
I know I've stayed here before
Once, a thousand nights ago
With the girl from the Red River shore

Well, I went back to see about it once
Went back to straighten it out
Everybody that I talked to had seen us there
Said they didn't know who I was talking about
Well, the sun went down on me a long time ago
I've had to fall back from the door
I wish I could have spent every hour of my life
With the girl from the Red River shore

Now, I've heard of a guy who lived a long time ago
A man full of sorrow and strife
Whenever someone around him died and was dead
He knew how to bring 'em on back to life
Well, I don't know what kind of language he used
Or if they do that kind of thing anymore
Sometimes I think nobody ever saw me here at all
'Cept the girl from the Red River shore

lunes, 1 de diciembre de 2008

Algo más acerca de Santiago Torry

¿Por qué soy antiperonista?

Con algunas excepciones, mi antiperonismo harto confesado genera dos reacciones entre los que me rodean: en primer lugar la mayoría de mis amigos, parientes, compañeros y ex compañeros de trabajo lo son, o al menos, no son peronistas; en segundo lugar se enfadan y me exigen mesura frente a este pensamiento, a esta cosmovisión política. Cierto es que nunca fui del todo mesurado, asceta en varias cosas pero casi nada en mi manera de pensar. Para aquellos que, insisto, hasta se asombran de mi fervorosa, encarnizada, hasta obsesiva posición, he decidido contarle por qué soy antiperonista. Lo haré, si en artificio literario me lo permite hablando directamente a ellos, a mis aliados en la ruta.

Muchos de ustedes me llaman “gorila”, y aunque tal vez lo sea prefiero llamarme a mi mismo antiperonista. Gorila es un adjetivo calificativo negativo utilizado por los militantes peronistas frente a la “persecución” de sus oponentes. Pero también se lo puede ligar, además del antiperonismo, al militarismo. Es aquí donde necesito comenzar a aclarar mi postura política. Lejos de acordar en algún tipo de ideas con los militares de nuestra tierra, también soy antimilitarista. A nada de lo que de ellos se produzca me encontrará unido. En Argentina la gran mayoría de los militares han sido una lacra humana. Y, más en general, ser un soldado es en mi concepción del mundo un horror. Cumplir órdenes por sólo cumplirlas, ir en contra del otro simplemente porque es el otro, son todas escaladas patéticas. Ser soldado es ser descartable, y de lo que se trata es justamente de moldearse, de reflexionarse a si mismo y a los otros. Un soldado carece de capacidad de reflexión, tanto sea Astiz o el Che Guevara. Asesinos además.
Soy antiperonista en primer lugar porque me gusta la excelencia, tanto sea estética, intelectual, artística y humana. De 1946 en adelante la tremenda pelota cultural que día a día crece y se sedimenta y que podemos llamar peronismo, ha creado un tipo de sujeto argentino que en realidad somos todos. El tirano, el creador de la criatura, al ser consultado acerca de la división política de la Argentina dijo:
- Vea, un tercio es conservador, otro tercio es socialista, y el tercio restante es radical.
- ¿Y peronista?-repreguntó el periodista
- Peronistas somos todos.

“Peronistas somos todos”, lo cual significa que el peronismo no es otra cosa que la manera argentina de ser-en-el-mundo. He allí un problema de dimensiones, pues esa “manera” de ser se sustenta en la ventaja pueril, en la ausencia de esfuerzos, en pedirle al Estado todo pero no darle nada, en distinguir cada vez menos entre legalidad e ilegalidad, es creerse más de lo que se es, es creer que se sabe todo cuando en realidad se ignora completamente. Es, también, la viveza criolla, tan destacada en la década del 90’ y que en realidad son pequeñas derrotas revestidas de pequeños triunfos. La viveza criolla es suponer que el extranjero es un idiota porque no entiende que estamos hablando mal de él. La viveza criolla es la manifestación idiota de un peronismo latente.
Generalmente bromeo en contra de los peronistas y en realidad podría nombrar a muchos de ellos que he admirado y admiro, o personas tal vez no tan conocidas y que poseen un genuino (e igualmente equivocado) amor por el peronismo y los principios básicos de esa doctrina. No odio a los peronistas, mi cruzada no es en contra de los sujetos sino más bien contra la cultura peronista que, como dije anteriormente, es la Cultura Argentina, mal que le pese a quien esto escribe. Y la cultura peronista es “alpargatas sí, libros no”. A cuanto estudioso e intelectual se lo ha increpado por serlo, y se lo ha acusado de “suave”. Y claro, frente a la tosquedad reinante… Recordaré un diálogo que tuve cierta vez con un militante justicialista. Haré mi mea culpa y diré que los que solemos juguetear a ser intelectuales abusamos de esa postura (también deleznable). Aclarado esto, recuerdo que una vez, en épocas electorales, e identificado yo como radical, el militante en cuestión me dijo:
- Che Torry, para cuando una pala vos
A lo que yo respondí:
- Y para cuando un libro vos- el militante desconocía me relación holgada y amistosa con la pala (…)

Pero ciertamente, increparme porque no soy un obrero me pareció denigrante, torpe, tonto, idiota, y, más aún, resentido. Los orígenes del peronismo son, entre otros, el resentimiento, como por ejemplo cuando el matrimonio (el primero, el más respetable) hablaba en contra de la oligarquía, como si el hecho de tener dinero fuese un pecado. Y allí mismo aparece otra características del peronismo: el hacer creer que todos somos iguales. La idea del nuevo rico le pertenece casi exclusivamente. Este nuevo rico, que no terminó la secundaria, que se come las eses es igual a, pongamos por caso, la familia Ocampo.
Esa nivelación para abajo está presente en mi antiperonismo. Si de nivelar se trata, pues hay que nivelar hacia arriba. No se trata de que todos accedamos, sino que tengamos el suficiente capital simbólico como para hacerlo.

Soy antiperonista también por una cuestión estética. El choripán y el vino en caja me dan asco. El peronista- entiéndase en términos meramente culturales- exhibe, muestra sus “condecoraciones” mercantiles ante el otro para que se lo reconozca como un igual. De allí sus zapatillas de 350 pesos gigantes, su celular de última generación, su ropa de marca, su Renault Fuego en los 80s, su bronceado… y su ignorancia. No es que me oponga a la cultura popular, de la que tampoco soy un experto. Ahora bien, estéticamente el peronismo es hijo de la escasa creatividad, del poco apego a la idea de lo bello. Creatividad y belleza no son otra cosa que el reverso estético del peronismo.

Por último, creo que soy antiperonista porque amo al país en el que nací y quisiera que fuese un gran país, y tengo la plena y concreta convicción que para serlo el peronismo debe ser cuanto menos superado. Y para lograrlo, la tibieza y la mesura no creo que sean las metodologías correctas. Supongo que sería un sujeto más querido y también más respetado si fuese más “políticamente correcto”, pero no sería leal a mi mismo, ni a mis principios. De nada sirve ante la vida regatear ideas, porque tal vez esa sea una actitud peronista.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Cuando las mujeres tienen razón, o "escuchá Calle 13"


Si por las mujeres hay que hacer lo que sea, pues entonces yo lo hago. Gracias a una mujer que me recomendó, casi insistemente que escuchara a Calle 13, he descubierto el enorme talento de este dúo Puertoriqueño. El mismo está compuesto por Residente, un extraordinario cantando con un talento enorme, y Visitante, el músico del dúo, y gran arreglador como se notará toda vez que se los escuche.
La cultura popular centroamericana está fuertemente representada en la métrica y los fraseos. Musicalmente los arreglos son irreprochables, pero lo interesante aquí es que la cadencia rapera, el fraseo verbal, casi a modo de “bardeo” que hace olvidar al inglés. En otras palabras, siempre odie el rap cantado en otro idioma que no fuese el inglés. Calle 13 logra desdeñar tal principio.
El disco del que me he hecho fan se llama Los de atrás vienen conmigo, fue editado este año. Es el tercer disco de la banda, y cuenta con dos participaciones de altísimo nivel musical: Café Tacuba en el tema No hay nadie como tú (hermosa canción) y Rubén Blades en La Perla, tema casi perfecto dedicado al barrio homónimo de San Juan de Puerto Rico. Destaco también el primer track del disco, Qué lloren, dedicado a un/unos músico/s de reggaeton con una asombrosa pericia del lenguaje.

Tal como hice yo al desligarme de los prejuicios y hacerle caso a la mujer que me los recomendó, es imperioso comenzar a escuchar a estos tipos que saben y mucho de música. A disfrutarlos, vale la pena.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Admirable Fito



Fito Paez admira profundamente a Luís Alberto Spinetta, y el flaco ama a Fito. Grabaron un disco juntos, han tocado muchas veces compartiendo escenario. En 1992 el rosarino genial grabó el que para mí es su mejor disco, El amor después del amor, siendo hasta ahora el más vendido del “rock nac”. Pétalo de Sal es el que más me gusta. Spinetta es el invitado, y lo más genial es que Fito compuso este tema y lo grabó con él en una muestra sumamente genuina de admiración. Fito conforma el triunvirato del rock (el tercero ni lo nombro).
Amo este tema, profundamente.



Furioso pétalo de sal
La misma calle, el mismo bar
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Ella se vuelve carmesí,
No se si es baires o madrid
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Y no es tan trágico mi amor,
Es este sueño, es este sol
Que ayer pareció tan extraño,
O al menos tus labios

Yo te entiendo bien,
Es como hablarle a la pared
Y tú podrías darme fe...

Furioso pétalo de sal
La misma calle, el mismo bar
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Ella se vuelve carmesí,
No se si es baires o madrid
Nada te importa en la ciudad si nadie espera
Y no es tan trágico mi amor,
Es este sueño, es este sol
Que ayer pareció tan extraño,
O al menos tus labios

Yo te entiendo bien,
Es como hablarle a la pared
Y te imagino dando vueltas en el vecindario

Algo tienen estos años, que me hacen poner así
Y decirte que te extraño
Y voy a verte feliz.

martes, 18 de noviembre de 2008

God


El momento más interesante y más densamente humano lo vivimos cuando por un instante detenemos la "cinta", la mandamos a la mierda y nos metemos en la caverna. En Sartre fue "la nausea", en Camus "el absurdo", en Bergson "la duración". Extraordinaria obra de John Lennon, siempre lo cito: I just believe in me.

God

God is a concept,
By which we can measure,
Our pain,
I'll say it again,
God is a concept,
By which we can measure,
Our pain,
I don't believe in magic,
I don't believe in I-ching,
I don't believe in bible,
I don't believe in tarot,
I don't believe in Hitler,
I don't believe in Jesus,
I don't believe in Kennedy,
I don't believe in Buddha,
I don't believe in mantra,
I don't believe in Gita,
I don't believe in yoga,
I don't believe in kings,
I don't believe in Elvis,
I don't believe in Zimmerman,
I don't believe in Beatles,
I just believe in me,
Yoko and me,
And that's reality.
The dream is over,
What can I say?
The dream is over,
Yesterday,
I was dreamweaver,
But now I'm reborn,
I was the walrus,
But now I'm John,
And so dear friends,
You just have to carry on,
The dream is over.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Forever Paul!!!


A mediados del año 2007 profundicé mi relación con la discografía de Paul McCartney, escuchando todos sus discos, de todas sus épocas, casi de manera compulsiva. Alguna vez comenté en anteriores publicaciones que la lectura de Nietszche me había cambiado la cabeza cuando tenía 18 años. Diez años después ocurre nuevamente, esta vez de la mano de un inglés. Desde entonces, muchas cosas han cambiado en mí, y al igual que aquella vez, para bien. Declaro, aunque innecesariamente, que soy fan.
Paul posee una particular forma de genialidad. Con la modernidad comenzamos a suponer que los héroes, los genios, los artistas geniales, debían poseer un especie de “núcleo duro” de dolor, y que de él, emergían obras y fenómenos trascendentales. No digo que todos los genios del arte, para acotarnos un poco, hayan sido necesariamente trágicos, pero sí la gran mayoría de ellos. La trascendencia, tal como la entendemos, es algo así como una emancipación hacia adentro y hacia fuera de la obra que la cristaliza. Con McCartney esta verdad se destruye. Deberíamos decir de The Beatles, en su conjunto. Claro está que son los cuatro genios de los últimos 100 años. Pero, aún así, a pesar incluso de John Lennon (no alcanzaría un texto entero para explicar esta salvedad), Paul es quien puso por delante una “revolución” de otro orden. Con él todo es siempre armonía. Creo que allí radica mi amor por este sujeto, ningún artista de los que conozco me han propinado tanta armonía con el mundo como lo ha hecho él. Increíble suponerlo, emocionante sentirlo. Pocas cosas me dan tanto orgullo como decir que “soy fan de Paul McCartney”. Lo siento como una contraseña de acceso a algo parecido a un páramo placentero.
El amor según Paul es el más perfecto que se haya representado artísticamente. Nada en el amor de este genio es malo, nada. Amar es bueno. Amarlo a él más aún. Gracias a la web estoy escuchando su último disco, próximo a salir en 8 días. Una vez más lo ha hecho… señores, dejemos de rompernos la cabeza con toda la mierda que escuchamos y a la que les dedicamos horas de emoción, de compartir con el otro. Al carajo con eso, escuchemos Electric Arguments (bajo el seudónimo de The Fireman) y basta. Este niño inglés de 65 años sigue creando, trabajando, sacando discos, tocando en vivo, proponiendolés casamiento a todas las chicas, en fín… El disco no tiene desperdicio, de ningún tipo. Sir The Fireman nos ha traído la solución a todos nuestros problemas. Discazo de aquellos. A último momento aparece él para decirnos “¿estás seguro que ese es el mejor disco del 2008? Escuchá este…” GENIO ABSOLUTO. A sus pies…!!!

jueves, 6 de noviembre de 2008

Baudeleriana, por Jose Sbarra

Suicídense
por favor suicídense
por asco, por locura
por resentimiento, por narcisismo
para no dejarse morir lentamente
por asombro ante la maldad
por asfixia, por horror
por soledad
por amor
Dentro de lo posible por amor
pero por favor,
suicídense.

Y si alguien les pregunta que hora es
respondan sin dudarlo
es hora de suicidarse

lunes, 3 de noviembre de 2008

You're a Big girl now


Mi tema favorito de Bob Dylan, del disco Blood on the tracks. Una belleza del gran Bob...


Our conversation was short and sweet
It nearly swept me off-a my feet.
And I'm back in the rain, oh, oh,
And you are on dry land.
You made it there somehow
You're a big girl now.

Bird on the horizon, sittin' on a fence,
He's singin' his song for me at his own expense.
And I'm just like that bird, oh, oh,
Singin' just for you.
I hope that you can hear,
Hear me singin' through these tears.


Time is a jet plane,
it moves too fast
Oh, but what a shame
if all we've shared can't last.
I can change, I swear, oh, oh,
See what you can do.
I can make it through,
You can make it too.


Love is so simple, to quote a phrase,
You've known it all the time,
I'm learnin' it these days.
Oh, I know where I can find you, oh, oh,
In somebody's room.
It's a price I have to pay
You're a big girl all the way.


A change in the weather
is known to be extreme
But what's the sense of changing
horses in midstream?
I'm going out of my mind, oh, oh,
With a pain that stops and starts
Like a corkscrew to my heart
Ever since we've been apart.

jueves, 23 de octubre de 2008

Una joyita


Un momento… silencio. Pienso, sonrío y pienso. Si- reafirmo- definitivamente-. He aquí un disco que a fuerza de ser desconocido deberá trabajar duro, ya que creo, cuando el atardecer cae a plomo, que es un hiato en mi cronograma de grandes discos. Posee una característica que no he encontrado, creo, en muchos discos: es ecléctico, y esa eclecticidad es a todas luces perfecta.
Sé muy poco de ella, y esto tanto porque sólo escuché este disco y también porque poco se cuenta de ella en la web, lo cual no me invalida a decir que Imani Coppola es una gran artista. El currículum parece indicar que es violinista, cantante y compositora, nacida en New York el 6 de abril de 1978. En cuando a su experiencia laboral destaca como la más importante haber formado parte de la banda Peeping Tom, liderada por el mega descerebrado Mike Patton.
Como decía, The Black and White álbum es el disco más ecléctico que he escuchado. Es cierto que hay grandes muestras del mejor eclecticismo en grandes artistas, o discos creados con la misma idea de transitar varios géneros musicales. Ahora, este tiene además la particularidad de estar compuesto por estilos tan diversos como el punk, el soul, el hip hop, el acid jazz o el trip hop y lograr que los temas suenen como si la banda militase en cada uno de ellos. Y lo más loco de todo es que Imani interpreta los personajes de tal modo que hace olvidar que es un personaje. He ahí un motivo para recomendar un disco.

Si algún prevenido me hace caso disfrutará de un excelente disco. De ser así … de nada!

lunes, 15 de septiembre de 2008

Combustication, by Medeski, Martin & Wood


La década del 90 tenía una particularidad lejana y extraña hoy en día: comprábamos muchos discos. No digo que ahora quien esto escribe no lo haga, pero de ninguna manera con la discrecionalidad que lo hacía por aquel entonces. Sobre finales de la década mi hermano trae como reciente adquisición un disco de trío Medeski, Martin & Wood, Combustication. Las referencias que por entonces contaba de la banda era simplemente que se trataba de un trío de jazz neoyorquino que hacía un jazz “raro”.
Nada más, apelas si se los había escuchado en este país.
El resultado del primer contacto fue de una placentera sorpresa. Sonaba por entonces a cada rato en mi casa con la consabida volada de cabezas que eso significaba. Inmediatamente nos hicimos fans y comenzamos a investigar y comprar CDs. Lo siguiente que escuchamos fue una compilación por entonces recientemente editada llamada Last Chance to Dance Trance (perhaps). La misma contenía temas que iban desde su debut en 1992 a la fecha (1999). Conjuntamente con esto se podía leer allí información acerca de los integrantes y enterarnos por ejemplo que la espectacular técnica del percusionista Billy Martin estaba fuertemente influenciada por haber sido alumno y compartido algunas grabaciones de Hermeto Pascoal.
A los dos o tres años sale a la venta el disco que continúa a Combustication, The Drooper. Se trataba de un disco enfermo, plagado de sonidos, ritmos acelerados y arreglos para mi demasiado complejos. Aún hoy me cuesta escucharlo y sinceramente trato de evitarlo. De todas maneras seguí escuchándolos y comprando sus discos.
Hace dos años vinieron a Buenos Aires por segunda vez (habían venido tres años antes y tocado en la Trastienda. Allí no los pude ver aunque mi hermano sí. La tercera visita se producirá en menos de un mes) a tocar al Gran Rex. Recuerdo que fui solo a verlos, nadie me acompañó. Sentía y creía que era una experiencia genial para hacerlo sin compañía alguna. Mi butaca pertenecía a la segunda fila de la primera bandeja (ignoro el nombre técnico y el lenguaje teatral). Se veía y se escuchaba extraordinariamente. Y, si me permiten la vulgaridad, me volaron la cabeza. Tiraban tema tras tema y no paraban de hacer genialidades, de sacar acordes y tonos de lugares increíbles, con el bajo eléctrico por momentos y acústico por otros que marchaba muy al frente, los sonidos y teclados de Medeski y la hiperquinesis de un baterista impresionante. En fin, fue un concierto de puta madre.
Si bien la recomendación del día es en efecto Combustication, no quería dejar de recordar esta trayectoria mal resumida y peor descrita de mi relación con la banda. Combustication es el mejor disco hasta el momento. No tengo duda alguna de lo insuperable que es esta obra. El trío tiene una discografía muy pareja y llena de aciertos, pero este disco sobresale por lo concreto, parejo e hipnótico. Si hasta toca un DJs que hace unas pequeñas participaciones en varios temas que son obras maestras de la elegancia y buen gusto. Si pudiese calificarse cuasi escolarmente, tiene un “muy bien 10 felicitado”. Recientemente han editado dos discos y se espera un tercero antes de terminar el año. Ambos se entrometen en el protagonismo de aquel pues quiero mencionarlos por su calidad: Let go everywhere, un disco de jazz para chicos (si si, los hijos de puta se mandaron un disco para chicos, que es una joyita!), y Zaebos: the book of Angels, dedicado a la formación que formara John Zorn, Masada, cuyos temas judíos son el ABC de la vanguardia musical de los 90s en la New York jazzera y burguesa. De hecho fue Zorn quien comenzó este “movimiento” y apadrinó a nuestro trío. Zaebos es una maravilla, no tan centrada en los sonidos y las mezclas con el soul, el funk o el hip hop. De hecho Medeski toca el piano solamente en varias canciones del disco.
Vuelvo a Combustication. Son 12 temas con uno encubierto en el último, Hypnotized (anuncian los efectos al final), arranca con Sugar craft, un tema extraño, pocas veces escuchado y muy pero muy seductor, al punto de lograr captar el 100% de la atención de quien lo escucha. Destaco también un tema que es algo así como una canción de cuna o himno caribeño: No ke ano ahiahi, y que en realidad es una canción tradicional hawaiana… temazo de aquellos.
Recomiendo enfáticamente este disco, recomiendo a la banda, y por qué no, a toda su discografía. Excelente e imperdible.
Qué lo disfruten! Ideal para la relajación, la buena lectura, un buen Merlot o un rico inocente porrito.

Falleció Rick Wright


Hoy murió Rick Wright, tecladista de Pink Floyd. Como fan de la banda no puedo menos que conmoverme tristemente por la desaparición de este grande. Tenía 65 años y lo mató un cáncer.

Richard William Wright había nacido el 28 de julio de 1943 en Londres. Lo más destacado de su carrera artística fue el haber sido desde 1964 el tecladista de una de las bandas más grandes de todos los tiempos. Su participación más destacada en la historia de la misma fueron dos temas que se instalaron para siempre en el imaginario musical en el disco The Dark Side of the Moon: The Great Gig in the Sky y la maravillosa Us and Them. Se ha repetido en reiteradísimas ocasiones con justa razón que su estilo era jazzero. Sus primeras escuchas musicales dan cuenta de ese género. A través de sus sintetizadores y del Hammond cambiaron el sonido a la banda y también a la historia.

Grabó tres discos como solista: Wet dream, Indentity, Broken China. Nunca contó con la gran popular que si tienen sus compañeros Roger Waters y David Gilmour, pero su presencia en la banda fue fundamental, irreemplazable. Espero que la muerte de Rick sea también el final definitivo de la banda.

Voy a extrañarlo, porque aunque no tenía presencia mediática, no sacaba discos seguido, no daba reportajes ni daba conciertos, sabía que estaba allí... Cierto que voy a extrañarlo... Salu' Rick!!

domingo, 14 de septiembre de 2008

Muy recomendable disco de Jazz: Somethin' Else, Cannonball Adderley


De regreso con algunas experiencias musicales recabadas en las últimas semanas. Entre otras cosas he estado escuchando varios discos de jazz. El género me gustó siempre, tanto que durante el desarrollo de mis estudios académicos me ha acompañado preparando finales y trabajos prácticos. Menciono al pasar a Miles Davis, uno de los músicos más geniales de siglo XX y uno de mis músicos favoritos. O a Keith Jarrett que con su disco The Koln Concert comencé a desarrollar mi gusto por esta música no del todo masiva. Este último fue el disco de jazz para mi durante mucho tiempo y por momentos vuelve a serlo hasta que nuevamente domina la lista Kind of Blue.
Pero se trata de discos y comienzo con este que me ha cautivado fuertemente en los últimos días. Se trata de Somethin’ Else, de Cannonball Adderley. Muchos han dicho que es otro de los discazos de Miles en compañía de Adderley. Lo cierto es que efectivamente comparten la ejecución del mismo aunque el disco es ciertamente de Cannonball. Además de los dos ya mencionados, la plantilla de músicos intervinientes se completa con el pianista Hank Jones, de una extraordinaria calidad y buen gusto para acompañar al tándem, el gran baterista Art Blakey y el bajista Sam Jones.
Cannonball Adderley ( Julian Edwin Adderley), nació en 1928 y falleció en 1975. Fue un extraordinario saxofonista que en 1957 se unió a la banda de Miles Davis que por ese entonces también integraba John Coltrane. En la formación de Davis grabó el disco Milestones y un año más tarde también participaría en la grabación del para mí mejor disco que el jazz ha grabado y que es un hiato en la historia de la música: Kind of Blue.
Ese mismo año en que se escribía una de las más importantes páginas en la historia de la música, Adderley clava un registro tremendo en la misma con el disco del que aquí hablamos: Somethin’ Else. Las sesiones estuvieron dominadas casi por completo por la personalidad de Davis, atrayendo absolutamente todas las miradas de los técnicos y la atención de los críticos. Pero la guía artística es de este genial saxofonista que construye un disco que es pura levitación, improvisación y talento. Nada está de más y la elegancia con que suenan los arreglos y los solos tanto de Miles como del propio Adderley lo hacen, en sentido estricto del término, alucinante.
Mencionaré solo un tema, el primero, dado que es el primer y único envión que necesita esta obra para quedar prendida a ella. El mismo lleva por nombre Autumn Leaves. Los primeros segundos pertenecen al pianista Hank Jones para dar lugar, primero a la más triunfal de las entradas con el sonido inigualable de la trompeta, que además permite que luego Adderley deleite con una sucesión de melodías cien por ciento hipnóticas.

Todo amante del jazz que se precie tiene necesaria y obligatoriamente que conocer este disco. Lo mismo corre para los que no son fanáticos del género pero sí de la música de alta calidad. Este disco lo es, cumple perfectamente los parámetros para decir que es un disco perfecto.

martes, 12 de agosto de 2008

Perú psicodélico


En la década del sesenta se produce uno de los fenómenos más extraordinarios de la historia y a partir de allí occidente cambiará fuertemente: aparece la juventud como un actor social muy poderoso, atravesando el resto de las esferas, tanto sea en el arte, en la cultura, en la estética, en la política. El mercado le da la bienvenida a uno de sus protagonistas más importantes de la actualidad. El mundo rejuvenese, se dinamiza y comienza a moverse en diferentes direcciones. La “guerra del cerdo” se ha consumado. El rock, vía Beatles en gran medida, se convierte en la experiencia más potente de este nuevo gran protagonista. La cultura se dispara tan violentamente que emergen distinto tipos de expresiones hasta el momento impensadas, y que, vistas hacia atrás, siguen generando asombro.
La psicodelia a mediados de los 60s es uno de tantos ejemplos. En este sentido, y de acuerdo a lo que se viene diciendo, postear algo sobre un grupo de rock psicodélico peruano produce, para los neófitos, cuando menos sorpresa. Y está bien que así sea, no está mal asombrarse.
En 1968 aparece en escena Traffic Sound con su disco A bailar go go. En sus primeros shows la banda tocaba covers de The Doors, Jimi Hendrix, Animals, Cream y paulatinamente hacían conocer sus propios temas que son los integrantes de esta maravilla musical que es el disco de referencia. El sonido de la banda se estructura a partir de elementos claramente psicodélicos, hasta incluso los arreglos de voces. Ahora, cuando uno escucha temas tales como Meshkalina, Lux o La Camita, resuenan también otras influencias tales como la música andina y afrolatina. A no confundirse, no es un disco al estilo Santaolalla. Acá hay calidad, creatividad y sobretodo nada robado. En otras palabras, no es una hibridez al modo "sudaca en Los Ángeles", sino una genuina muestra de riesgo y de adelanto musical.
Trafficc Sound solo sacó dos discos más, Virgin (en 1970) y Lux (en 1971), y luego se disolvió hasta que en 1979 y más recientemente en los noventas se volvieron a juntar para despuntar el vicio de recibir un aplauso. Una de las características de “la era de la juventud” que comienza en los sesenta es que lo bueno llega muy alto pero dura muy poco, tal como pasó con Traffic Sound. El disco es accesible, vale la pena 100%. No es un disco para entendidos, sí para atrevidos, pero bueno, de eso se trata.

viernes, 8 de agosto de 2008

Tre-men-do disco en vivo!!!


Luego de unos días de descanso cerebro-escritural, regreso con un disco en vivo. Considero que para que me guste una banda o músico por completo , en vivo tiene que sonar muy bien. Sé que hay personas que suelen no compartir este criterio, asignando mayor importancia al contenido generado en el estudio de grabación por atribuirle un valor sustancial. No es mi caso, aunque respeto la otra postura.
Pues bien, disco en vivo decía; y entre las características de este tipo de presentaciones musicales, me gustan de dos tipos: están aquellos en los que los músicos hacen versiones diferentes a las grabadas en estudio. Un ejemplo interesante de esto es Bob Dylan, o Radiohead, o Primal Scream. El otro es cuando la banda toca siempre el tema igual, a lo largo del tiempo. Eso exige de parte de los músicos mantener intactas sus herramientas físicas y la cabeza; aquí encuentro como paradigmático al maestro Paul McCartney. Pero Live at Austin, Texas, de David Byrne posee una tercera característica, que tal vez combine los dos patrones antes señalados: toca temas de todas las épocas, diversas en sonido, instrumentación e incluso vocalmente, codificados a un formato cuasi acústico. Y el resultado es un disco en vivo perfecto. La lista de temas es demoledora, arrancando con el tema Nothing but (flowers), mi tema favorito de Talking Head. Con eso uno ya se prepara para disfrutar dado que la versión es increíble. El tema cuatro es otro temazo muy conocido de Talking… One in a Lifetime, pero antes, hay dos temas impresionantes, God’s Child y As she was. Para esa altura ya te diste cuenta que el percionista es un animal, que Byrne tiene 15 años, que el bajista se las sabe todas y que la pequeña “bandita” de violinistas te van a partir la cabeza.
Al comenzar a escuchar te das cuenta que el disco es muy bueno. Sin exagerar, ya integra la demoníaca lista de mis discos en vivo favoritos (próximamente por este canal). Para terminarlo, Byrne se mando una versión monumental del tema de Whitney Houston I Wanna dance with somebody, en el que nuestro buen amigo David demuestra ser un tipo feliz, dado que solo una persona en esa condición puede llegar a tal punto de calidad. Enfáticamente recomendado.
Ya hay uno que le gustó (…)

domingo, 27 de julio de 2008

Sobre la carta abierta de los intelectuales en defensa del gobierno K

El conflicto entre los sectores del campo y el gobierno “nacional y popular” del matrimonio Kirchner deparó una consecuencia nefasta que, a la luz de los tiempos que corren, poco importa al conjunto de la opinión pública: el triste fracaso de las figuras de las Ciencias Sociales, a través de la carta abierta publicada por 750 intelectuales de nuestro país en defensa del gobierno. Toda la historia y todos los desarrollos que desde su origen produjo la academia han quedado destruidos. Sus máximas estrellas contemporáneas lo han hecho redactando y apoyando dicha misiva oficialista. Quien esto escribe está fuertemente involucrado en este acontecimiento. Con esta declaración quiero que nos olvidemos, al menos por un momento, mi ferviente oposición a este gobierno del que me siento profundamente avergonzado. No se trata de criticar el apoyo a un gobierno peronista. Lo que aquí se ha destruido es el “ingenio” que las ciencias sociales habían logrado, los caudales intelectuales de un extraordinario quehacer ensayístico y de investigación, en otras palabras, el cuerpo teórico desde antes de Gino Germani hasta la actualidad. Todo progreso dentro de la disciplina, a la que pertenezco como egresado de ella, se ha quemado, borrado. Tal vez a partir de ahora, esta “foja cero”, este papel en blanco vuelva a ser reescrito con mayor perdurabilidad y tallando con mayor fuerza la historia de una disciplina que, insisto, ha fracasado.
Anteriormente exponía que dicha derrota se debía a una gran cantidad de protagonistas de la academia que hasta entonces marcaban los avances en los lenguajes, las investigaciones y que al fin son (eran) sus actores principales. Se podría decir que el grueso de las ciencias sociales y su “respeto” se encontraba encarnada en intelectuales tales como Horacio Gonzalez, Eduardo Grüner, Eduardo Rinesi, Nicolás Casullo y su “smithers” Ricardo Forster, el director de la carrera de Ciencias de la Comunicación y ex profesor de quien esto suscribe Guillermo Mastrini, Alejandro Kauffman, otro ex profesor. La lista continúa con otros personajes ligados al progresismo con Leon Gieco, Liliana Herrero, Cristina Banegas y José Pablo Feinmann, el ex terrorista Horacio Verbitsky y muchos más que llegan al número de 750 firmantes.
Quisiera transcribir algunas líneas de la Carta Abierta que para intentar mostrar las razones de mi diagnóstico mortuorio. Lo primero que sorprende es las categorías utilizadas por los firmantes para referirse a los sectores agrícolas. Hay allí una porosidad alarmante relacionada con la verborrea del patético Luís D’Elia. Este último habló de “puta oligarquía” y a través de la carta dicha sentencia aparece sostenida. Al comienzo los intelectuales señalan:

“Un clima destituyente se ha instalado, que ha sido considerado con la categoría de golpismo. No, quizás, en el sentido más clásico del aliento a alguna forma más o menos violenta de interrupción del orden institucional. Pero no hay duda de que muchos de los argumentos que se oyeron en estas semanas tienen parecidos ostensibles con los que en el pasado justificaron ese tipo de intervenciones, y sobre todo un muy reconocible desprecio por la legitimidad gubernamental.”

“Clima destituyente” y “golpismo”. En ningún momento el reclamo de los sectores agrarios (que, aclaro, no he apoyado), tuvo algún atisbo de “golpismo”, de “destitución”. Muy por el contrario, enfáticamente y tal vez en contra de estos diagnósticos maniqueos la mesa de enlace se cuidó permanentemente de no caer en ello. Lo que se dibuja en las mentes alucinadas de los intelectuales, alineados fuertemente con la conducción kirchnerista, es la emergencia, 30 años después, de un lenguaje viejo, poroso, anacrónico, pasado de moda, vencido. De acuerdo a sus mentes, cualquier reclamo es señalado como “intento de golpe”. Toda disidencia es golpismo, o se está a favor del “gobierno nacional y popular”, o se está en contra “destituyentemente”. Y el que critica, es “observado”, recordemos el Observatorio de Medios y con ello tendremos suficiente material para avergonzarnos. El gobierno K se adueñó de los Derechos Humanos y los intelectuales ingenuos, tontos, torpes, hasta imbéciles, se masturban intelectualmente al pronunciar palabras ya vaciadas, como ser democracia, igualdad, redistribución. De eso se trata cuando hablo de fracaso, de vaciar contenidos, de evaporar una historia y de clavarse en una épica pasada sin intenciones ni capacidades para engendrar una nueva. El pasado, siempre el pasado. Progresismo y pasado es la cadena significante que los vuelvo idiotamente serviles, y burlados.
Pero no se quedan allí, los intelectuales del régimen tienen otro enemigo. Es como si D’Elia dictara la agenda. Porque junto con la “puta oligarquía” golpista y destituyente, están los medios de comunicación.

“Medios que gestan la distorsión de lo que ocurre, difunden el prejuicio y el racismo más silvestre y espontáneo, sin la responsabilidad por explicar, por informar adecuadamente ni por reflexionar con ponderación las mismas circunstancias conflictivas y críticas sobre las que operan.”

Ahora resulta que los medios desinforman y deforman, ¡oh pobre gobierno Nacional y Popular, atacado por la malicia mercantilista de los medios!

“Esta práctica de auténtica barbarie política diaria, de desinformación y discriminación, consiste en la gestación permanente de mensajes conformadores de una conciencia colectiva reactiva.”
“Privatizan las conciencias con un sentido común ciego, iletrado, impresionista, inmediatista, parcial. Alimentan una opinión pública de perfil antipolítica, desacreditadora de un Estado democráticamente interventor en la lucha de intereses sociales. La reacción de los grandes medios ante el Observatorio de la discriminación en radio y televisión muestra a las claras un desprecio fundamental por el debate público y la efectiva libertad de información. Se ha visto amenaza totalitaria allí donde la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA llamaba a un trato respetuoso y equilibrado del conflicto social”


De modo que para los intelectuales, la reacción de los “grandes medios” contra el Observatorio de Medios es porque no quieren discutir. Ahora, ¿discutir con quien? ¿Con Casullo, con Gonzalez, con Mastrini, con Forster? ¿Qué discusión es posible con estos pobres tipos? Por otro lado, si de grandes medios hablamos, deberíamos también tener en cuenta la gran ayuda del gobierno de Néstor Kirchner para con el crecimiento cuasi monopólico del grupo Clarín, dueño de Cablevisión y Multicanal. Pero claro, para sus toscas y tontas mentes esto es perdonable a la luz de la política de Derechos Humanos del Gobierno Nacional y Popular.
Quisiera terminar con una frase que me parece que es la más contundente que, desde mi óptica, destruye completamente el argumento. Creo que el lenguaje es el material central en la política y en las ciencias sociales, por diferentes cuestiones en cada caso. Los intelectuales promediando la carta mocionan por lo siguiente:

“Es necesario crear nuevos lenguajes, abrir los espacios de actuación y de interpelación indispensables, discutir y participar en la lenta constitución de un nuevo y complejo sujeto político popular, a partir de concretas rupturas con el modelo neoliberal de país. La relación entre la realidad política y el mundo intelectual no ha sido especialmente alentada desde el gobierno nacional y las políticas estatales no han considerado la importancia, complejidad y carácter político que tiene la producción cultural”

¿Nuevo lenguaje? El final a toda comedia. Todos lugares comunes: discutir, debatir, relación política y mundo intelectual, neoliberalismo, gobierno Nacional y Popular, etc, etc, etc. Tótems para los intelectuales progresistas que desde hace años le huyen al pensamiento y se esconden detrás de sus grupos de investigación con objetos de estudio evasivos para terminar apoyando un gobierno con argumentos poco sólidos. En algún pasaje de la carta y de las exposiciones que siguieron a título de polémica se acusa a los del campo de protestar contra la institucionalidad apelando al derecho de los ciudadanos de circular. Mismo argumento que Blumberg y Mariano Grondona, dos blancos constantes para ellos. De modo que Blumberg y Grondona son golpistas cuando critican a los piqueteros que cortan calles y al mismo son golpistas los que cortan rutas. En fin, es lógica la aparición de contradicciones en un escenario de tanta torpeza y ausencia TOTAL de inteligencia.

Termino este texto citando a Tomás Abraham, que en su blog, el día 25 de abril dice:

“Profesores de ciencias sociales, editores, artistas, periodistas, acompañan a esta especie de desbande político y vigilancia ideológica apelando a la violencia verbal como siempre lo hicieron desde sus poltronas bien protegidas. La frivolidad moral se viste de marxismo, nada es más barato. Encarnan al espíritu sacerdotal tal como definían el republicano Spinoza y el anarquista Nietzsche a los maniqueos arribistas. Son los que aman el Poder, y lo adoran como a un totem.
Diagramadores de pequeños panópticos al servicio de los actuales mandamaces, son esta vez verdaderos idiotas útiles que hacen reir a los de arriba, sino fuera que no son idiotas, sino vivos, actores de reparto de una comedia progresista”.

jueves, 24 de julio de 2008

Entrevista a Tomás Abraham


A continuación reproduzco una entrevista a Tomás Abraham que le hiciera el periodista Jorge Urien Berri para el suplemento de Cultura del diario La Nación, ADN Cultura, publicada el 1 de junio de 2008. Después de la patética agachada de los intelectuales a través de la Carta abierta en defensa del gobierno de los K en el conflicto del campo, Abraham aparece como una voz crítica, lúcida y atenta dentro de una intelectualidad derrotada por el peronismo contemporáneo. En los próximos días publicaré un texto propio sobre estos temas al sentirme involucrado dada mi formación académica. Mientras tanto un poco de inteligencia frente a tanta estupidez progresista.



Su estudio es el mismo de la primera entrevista que mantuvimos en 1995, titulada con una frase suya: "El pasado no debe repetirse". En una pared, la foto de Michel Foucault, su maestro de filosofía en París; la de Woody Allen y un autorretrato del escritor Bruno Schulz en la tapa de La Caja , la revista que dirigió Abraham. Sin transiciones, la charla inicial se convierte en entrevista antes de encenderse el grabador, cuando Tomás dice "Hoy la corrupción está totalmente aceptada. Por la sociedad y por los intelectuales progresistas".

-Pero los intelectuales se indignan con la corrupción.

-Se indignan cuando la corrupción viene de la derecha, pero si no, es un medio para obtener un poder necesario para un fin sentenciado como bueno. ¿Vos creés que a Hebe de Bonafini le importan los fondos de Santa Cruz? Si son para la causa. Pero ese es un sector de la sociedad. El otro, el mayoritario, acepta la corrupción como una fatalidad inevitable del país y lo único que le importa es que las cosas avancen. No interesa cómo, pero que avancen. Hay tal resignación.

-¿Que avance la economía?

-Claro, es lo que más daño produjo en los últimos años. Que no haya una crisis como la de 2001.

-¿No es comprensible desde el punto de vista humano?

-Es comprensible pero no aceptable porque es un dilema falso. Se cree que se puede hacer una cosa bien sin la otra y en realidad no funciona ninguna.

-La gente tampoco se da cuenta de que la corrupción afecta su bolsillo.

-No se da cuenta de una cosa de la que es muy difícil darse cuenta: del daño educativo, que no es la escolaridad y tiene que ver con cómo se organiza una sociedad. Si vos querés una sociedad de bienestar general donde haya ejercicio de la libertad y respeto a la autoridad, no podés tener un modelo educativo de farsantes y mentirosos porque no funciona. El Estado hace educación.

-Cuando decís modelo de farsantes...

-Claro, esta aceptación de la corrupción es el engaño. ¿Qué es la corrupción? El engaño. Cuando hay engaño, hay algo más que la corrupción que no se ve. En la sociedad del engaño, el engaño está explicitado y no hay resistencia. Cuando vivís donde la trampa es la ley, también el sistema cultural y educativo se sostiene sobre eso. Un político es un tipo elegido que asume la responsabilidad de ser el vocero de la sociedad. Si elijo a un farsante y lo vuelvo a elegir, hay algo que no funciona, que es la relación entre política y educación. La educación no es el Ministerio de Educación. Es el jefe de Estado, los ministros, la Corte Suprema. Es la autoridad, y la autoridad modela, conduce, orienta. No es lo mismo estar en un ejército en el que hay un general en el que confiás que estar en uno con un general al que tenés que mirar todo el tiempo para ver qué te hace. Al no haber relaciones de confianza, solo hay relaciones de conveniencia. No se trata de ser honesto sino de qué tipo de orientación educativa quiero. Vos ponés computadoras en las escuelas y al mismo tiempo tenés una organización política de gente que engaña, y eso lo ves permanentemente. Por ejemplo, los índices del Indec. Pero no tenemos que renunciar a pedir algo mejor.

-Parece que la sociedad renunció.

-Eso lo ves en lo cultural.

-¿En qué sentido?

-En los llamados jefes de la cultura, que van desde el observatorio de medios de los profesores de ciencias sociales hasta cómo se diagrama el tema de los derechos humanos desde el poder, el uso de la simbología. Es cómo lo cultural busca la legitimidad ética en el pasado, en los años 70. Ahí el poder busca su legitimidad ética y vive de la ilegalidad de 2000, la de los gobiernos que manipulan, y de la legitimidad de los años 70. "Nosotras somos las madres de los que murieron." Están los políticos que hacen los monumentos a la memoria y todo eso va fabricando una memoria que legitima la ilegalidad de hoy. Aquí falla algo.

-¿La falla está en la connivencia de algunos organismos de derechos humanos con el Gobierno? Las violaciones de los derechos humanos continúan, la voladura de Río Tercero fue terrorismo estatal ejecutado por un Estado democrático, pero ningún organismo abre la boca. El que se sale del período 1976-1983 queda como un reaccionario.

-El chantaje y la extorsión funcionan así. Si hablás de la piratería que hicieron con los derechos humanos para estos fines, te dicen que estás con los genocidas. Hay una apropiación política de los derechos para legitimar una construcción de poder. Ese fue el pacto que hizo Kirchner en 2004 con las organizaciones de derechos humanos: "Yo les abro los juicios y ustedes me apoyan en todo". Y las Madres de Plaza de Mayo y las Abuelas de Plaza de Mayo se sacaron el pañuelo. Estamos discutiendo política y no cuestiones que tienen que ver con los derechos del hombre, sino cuestiones de poder. Y en esas cuestiones de poder ese pacto es para ser denunciado. Eso no tiene que ver con la violación de los derechos humanos en la Argentina. Tiene que ver con un nuevo pacto político. Y con una apropiación no solamente de los derechos humanos, sino de las voces de los que murieron asesinados en la década del 70. ¿Quién puede hablar en nombre de ellos? Si hubieran sobrevivido, ¿muchos de ellos pensarían como sus madres y sus abuelas, o como algunas de ellas? Hay muchos que no fueron asesinados y no opinan como ellas, y fueron militantes. Hay otros que han tomado vías más moderadas.

-Oscar del Barco.

-Sí, o una persona que no se dedica más a la política. ¿Quién puede apropiarse hoy en día de la voz de hace treinta años? Hay una legitimación de la violencia de parte de una capa cultural que la estimula desde afuera, desde los sillones, en donde legitiman cualquier cosa en nombre de que existe la violencia generalizada y hay injusticia y entonces todos los medios son buenos. Hay una fuerte crisis cultural y educativa. No económica, ni política. Por eso la necesidad de otro tipo de políticos. Y no es la cuestión de la honestidad. Es la cuestión de qué tipo de organización queremos. Esta sociedad ha sufrido tantas crisis que tiene anomia institucional. Acá nadie cree en nada. Y es mentira que en todo el mundo pasa lo mismo. No es así en Uruguay. Eso forma parte de la decadencia que no se mitiga con venturas ocasionales en lo económico. Hablan de construcción de poder pero no se habla en serio de una nueva idea de lo que es hacer política.

-En El presente absoluto, cuando escribís sobre piratería y derechos humanos, ponés el ejemplo de Aníbal Ibarra con Cromañón.

-Doscientos muertos y se limpió de toda responsabilidad política, y enseguida se sacó la foto con Estela de Carlotto, y ella con él: "Este es de los nuestros".

-El discurso de los derechos humanos limpia.

-Limpia, y no es solamente un malentendido. Eso muestra otro tipo de corrupción que no es la económica. Es una cuestión de amoralidad o inmoralidad y falta de honestidad y de coraje para decir cosas. Hay mucha gente que tiene miedo de hablar porque teme la descalificación pública y la exclusión. En cierto universo la gente lo que menos quiere es que le digan que es de derecha. Hay mucho miedo a la palabra derecha. Hay un conformismo y bastante cobardía y falta de honestidad.

-En algún artículo valoraste ciertas medidas de Kirchner en el comienzo de su gobierno. ¿No tenés miedo a equivocarte al escribir?

-Equivocarse es el camino, y más en política. Lo que importa es si eso despierta pensamiento, no si acertó. No me importa equivocarme. Lo que me importa es si mis observaciones tienen la sutileza y la calidad como para despertar a un muerto. Hay cosas que no se dicen y muchas veces se construye el edificio de lo dicho sobre lo que no se dice. Además, no es que yo esté con Kirchner, ni con Menem, ni con De la Rúa. Lo que digo es que gobernar la Argentina es una tarea insalubre y toda la oposición es más floja que el Gobierno.

-¿Por qué?

-Porque no tiene ninguna responsabilidad y entonces mienten barato. El Gobierno miente más caro. No es que no haya oposición, sino que mienten barato y la gente ya sabe eso y yo también sé eso. Era muy fácil criticar a Menem, pero se olvidaban de lo que había pasado en 1989. En 2003 se pensaba que nadie podía conducir políticamente porque todo el mundo estaba desprestigiado. Bueno, y este hombre, cuando nadie sabía cómo se escribía su apellido, ni lo conocía, agarró algo que significaba negociar el default , una desocupación enorme, una economía de trueque de tres millones de personas. Y eso fue ayer. Gobernar es muy difícil. Critico a la oposición más que al Gobierno porque ninguno de los que se está oponiendo podría sostenerse. Es el problema que tiene Carrió. Ella está en un lugar donde es gratis hablar. Por eso me interesa Binner, porque hace rato que eligió que le cueste hablar y asume responsabilidades en un país donde la lucha de sectores te impide gobernar. O Sabbatella, elegido tres veces en Morón. Hay que tener coraje para eso, no solo ideas. Cuando digo Menem pregunto: ¿qué era la Argentina en 1991 o 1992? Hiperinflación del 3000 o 4000 por ciento anual y una sociedad con una enorme angustia. Y después, la convertibilidad. ¿Por qué lo votaron en 1995? ¿Porque la gente es idiota y solo le importa el voto cuota? No, la gente comparó cómo estaba en 1989 y en 1995.

-¿Por eso votaron a Cristina?

-¿Y a quién iban a votar? ¿Estaba todo mal acá? Podría haber estado mejor, pero nadie vota una ilusión. Hoy las elecciones no son de lealtad. Pero si hoy hubiera elecciones, la votaría menos gente, aunque no sabría a quién votar. Me interesa cómo manejan los políticos desde el poder, qué hacen, en qué condiciones, con qué condicionamientos y qué alternativas viables habría. Entonces viene alguien de la oposición, la misma Carrió, y dice: "Yo creo que podríamos gobernar perfectamente en la Argentina, la única dificultad son los gremios". Ah, no me digas, ¿nada más?
-¿Qué pensás de Kirchner y el kirchnerismo?

-Desde el punto de vista educativo, es lo mismo de siempre. No es gente que construya una Argentina distinta. Desde el punto de vista de la coyuntura política de 2003, creo que emprendieron un camino bueno, que era reducir la desocupación. La Argentina era una miseria social. Era fundamental crear fuentes de trabajo. Se crearon como se pudo, inflaron un fuelle, siempre se infla un fuelle. La convertibilidad fue un fuelle, el plan Austral fue un fuelle, la tablita fue un fuelle. Kirchner redujo la desocupación y tuvo suerte por el contexto internacional que le dio aire financiero. Pero los modelos económicos son coyunturales, no son para la eternidad y entonces hay que prever el cambio. Mi juicio sobre el kirchnerismo es que no pensó nada. Aprovechó la situación.

-Oportunismo.

-Aprovechó la situación con oportunismo y también sentido de la oportunidad, pero tenés que pensar qué hacer cuando se acabe eso. Si calentás la economía, das más trabajo, bajás la desocupación, después viene la inflación, no hace falta ser un genio. No previeron nada y no pensaron nada para cambiar. Es lo mismo que pasó con la convertibilidad, les salió bien hasta 1995, vino la crisis mexicana, la crisis de todo el mundo y no pensaron nada. Tuvo que reventar. Es la conducta de los políticos argentinos: que reviente, así nadie tiene la culpa.

-¿La culpa se diluye?

-Vos decís: la culpa de la inflación la tiene la soja. O dejás que el ajuste lo haga la inflación. La gente en la calle, inflación del 30 por ciento y la culpa no la tiene una medida que tomó el gobierno. Cuando López Murphy dijo: "Bajo los sueldos estatales 13 por ciento", no lo lincharon porque faltó la cuerda y se fue. Pero cuando se hizo la devaluación y bajaron 40 por ciento, nadie tuvo la culpa. Se busca que reviente para volver a estar en el escenario político. Es una conducta suicida.

-Pero ellos nunca mueren.

-Justamente, porque viven del reviente general.

-De la muerte de los otros.

-Con el reviente general es muy fácil decir la culpa la tuvo el de antes, Menem, el Fondo Monetario, los pools cerealeros. Es muy fácil, no se asumen responsabilidades. Mi juicio del kirchnerismo no es favorable. En 2003 tomaron las riendas con coraje. En 2004, con lo de la ESMA, yo dije acá hay trampa. Cuando los Kirchner empezaron a inventar la juventud maravillosa de los años 70, dije acá hay trampa.

-Nunca les interesaron los derechos humanos en Santa Cruz.

-No tienen esa formación cultural. Es gente educada para el poder, no para el Derecho. Hay algunos políticos que combinan las dos cosas. Ellos no, para ellos es el poder. Hay un tipo de persona que se dedica a la política y puede llegar a pensar que no vale la pena el poder porque se llega a un punto tal de lo intolerable que se retira. Hay otro tipo de políticos para los que siempre vale la pena, hoy están a la derecha; mañana, a la izquierda. Da exactamente lo mismo. El asunto es acumular poder.

-¿Para qué?

-¿Qué sé yo? Hay que estar en la cabeza de ellos. No existe la idea de sociedad. El peronismo les sirve para acumular poder. Pueden ser regentes de Santa Cruz, después el hijo, después el nieto. El asunto es que sea de ellos. Menem era así. No conseguimos que nuestra sociedad pueda ser gobernada de otro modo. La Argentina es un país fracasado.

-¿En un sentido figurado?

-No tiene futuro. Su proyecto de nación ilustrada o rica no va a ser. Será a veces mejor que Chile, a veces peor que Brasil. Es una sociedad que ya no es pionera. La pobreza está, la marginalidad está, el "paco" está, la desocupación está y tecnología no vamos a producir nunca. Punto. Y después arreglátelas como puedas.

-¿No tenemos futuro, o no tenemos el futuro que creíamos tener hace un siglo?

-Era un país rico que provocó una inmigración nunca vista. En 1914 había en la Capital 700.000 habitantes y la mitad había nacido acá y la otra mitad, en el extranjero. ¿Cómo organizás un país así? Por eso tuvieron que meter el guardapolvo y decir que San Martín tenía un caballo blanco para tener un símbolo. No sé si de ese modo no podés construir un buen país. No sé. ¿Por qué no? Laburantes había a montones y sobraba riqueza natural.

-¿Qué pasó?

-Había una ideología de mierda, nacionalista, reaccionaria, catolicona, que vio en Yrigoyen a un comunista. Según Tulio Halperin Donghi, en el 29 se acabó el proyecto liberal oligárquico que había transformado y desplegado una cantidad de fuerzas productivas enorme. Después hablamos de que este tenía un millón de hectáreas. Pero terminado eso, había que pensar otra cosa. Cuando llegó Perón, la Argentina aún era acreedor internacional y no todo estaba perdido. Escribí una nota: "¿Dónde está Tamborini?", porque nadie habló nunca más de Tamborini y yo preguntaba: "¿Y si hubiera ganado Tamborini?" ¿Habría sido un país racista, oligárquico, de conservadores hambreando negros, o nos habríamos organizado un poquito mejor con un laborismo civilizado? No lo sé.

-¿Aún pensás que Frondizi fue el último estadista?

-El país tenía posibilidades de ser hasta Frondizi. Frondizi dijo: "Acá hay que abrir, que vengan a invertir, que chupen ellos el petróleo, que lo vendan e inviertan". También tenía una idea democrática. Pero me parece que fue la última idea. Dirás que Chile tiene pobreza, pero mejoró, no empeoró. No es que se te arruinó el proyecto hace cien años y hace cien años te cruzaste de brazos diciendo "Soy un tipo cagado". Hay una idea nuestra de que esto es así. No hay ilusiones.

-No hay ilusiones si la Argentina fracasó.

-Pero no hay que aceptar que la Argentina fracasó porque eso es la derrota espiritual. Hoy los pueblos pueden pegar un salto en veinte años, pero necesitan mucha cabeza y mucha autoridad. El político bueno trata de aprender. También los intelectuales tienen que aprender de la gente que hace porque "melonean" cualquier cosa sobre la sociedad y la política. Quiero organizar encuentros y trabajos entre profesionales y políticos con responsabilidad y gestión. No se trata de que el intelectual asesore al político. No, el político debe asesorar al intelectual porque el político sabe que las ideas chocan contra muros y las tiene que enriquecer, no flexibilizar, para que den resultado. Como el intelectual no está en esa tarea, su idea siempre es pura y la adorna, la mantiene en un mausoleo desde hace treinta años, le pone florcitas, la visita todos los meses, habla de lucha de clases, de ideología dominante, del imperio.

-¿Por qué el Gobierno ataca a los medios?

-Hay una cosa con Clarín que es un asunto de negocios, ahí debe de haber pasado algo. Por otro lado, al campo le tenés que dar lugar. Es una fuerza social muy importante y no podés no ponerle cámara y no ponerlo en TN o Canal 13 o Clarín . No podés basurearlo porque la señora Cristina está ofendida. Supongo que la mentalidad de Néstor Kirchner y de todos los que están con él es que ellos creen que son los jefes de la estancia. Además, hay intereses económicos, más allá de una reacción despótica. Clarín los cuidó bastante y el Gobierno le permitió constituirse en un multimedio de enorme importancia a cambio de las caricias que le daban. Creo que cuando hay una lucha en ese nivel de poder se van a arreglar, esto es transitorio. Los de arriba se las arreglan y todos los genuflexos que están ahí, poniéndoles observatorios de medios y dándoles sus servicios por un plato de lentejas, van a quedar como simples idiotas.

-¿Cómo ves a los medios?

-La noticia hay que buscarla, no te la dan. La materia prima que te dan los grandes medios no es suficiente y se repite todo el día. Internet es imprescindible, te da una visión plural para poder pensarla. Yo trabajo la información, no la recibo. Los medios no son ni buenos ni malos, te dan lo que ellos deciden darte y su decisión no depende de lo que pasa porque la realidad es infinita. Te dan el material para que vos puedas pensar. Pensar es una forma de desconocimiento e ignorancia, es buscar la incertidumbre. Hay cosas que no leo más. No leo suplementos culturales desde hace mucho.

-¿Por qué?

-Me cansé. No hay nada interesante.

-¿Qué leés?

-Estoy leyendo poco los diarios ahora. Falta información. No me puedo guiar por los titulares, tengo que andar buscando cosas que a veces en el mismo diario están por ahí, en un articulito. Las cuestiones importantes de la política no se hablan y se inventan conflictos, rubios contra morochos, el campo contra la ciudad.

-¿Por qué perdieron peso los intelectuales aquí y en el mundo?

-Lo que más me interesa del universo de la cultura son los historiadores. Ni los sociólogos, ni los novelistas, ni los que escriben cuentos, y menos los poetas.

-¿Por qué?

-Me parece que son fabulistas light .

-Pero hubo buena ficción. Allí en la pared está Bruno Schulz.

-No, estoy hablando de otra cosa. Hay autores que no pertenecen a la tradición filosófica y sin embargo hacen intervenciones literarias en la filosofía. Estuve trabajando a Sándor Márai, a Fernando Pessoa, ahora estoy escribiendo sobre el pensamiento de Werner Herzog, el cineasta. Pero cuando me hablan de literatura en la Argentina hoy, en general, no me interesa. Me interesa el historiador.

-¿Cuáles?

-Hace tiempo que trabajo a Halperin Donghi. No salva a nadie. Admite el dilema y te retrotrae al momento en que se toman las decisiones y ves que es un despelote, que decidir tiene un alto costo histórico. Muchas veces el historiador trata de rescatar víctimas y salvar cabezas y condenar a otros, es la historia que está más de moda. Es interesante la historia y la escritura de los historiadores. Eso me da mucho más para la imaginación que leer un cuento. Me gustan los cuentos, pero una cosa es la imaginación y otra la fantasía.

-¿Cuál es la diferencia?

-En la literatura que veo en la Argentina hay mucha fantasía: "Te voy a contar un cuento de algo que nunca sucedió". No me interesa, no me sirve para la cabeza. Yo, para la ficción-ficción, la televisión. Y el cine.

-¿Qué ves en televisión?

-Todo. Es un máquina de simulacros como la de Bioy Casares. Con el control remoto voy y vengo. Claro, no todo el día. Pero está muy pobre respecto de la década de 1990, cuando había programas con economistas, a Menem lo criticaban de arriba abajo y eran una fiesta las polémicas. Todos los personajes del gobierno de Menem iban a los programas, iba Kohan, iba Menem y les decían de todo.

-La habilidad de este gobierno es que no va nadie, ni dan entrevistas. No entran en la dinámica periodística.

-El otro día leí que querían llevar a la comisaría a un periodista de una radio porque mientras Cristina decía que los colegios privados no aumentaron, él saltó y dijo que el suyo aumentó. Me lo imagino al tipo todo el tiempo sentado sin poder decir nada durante cuatro años, sin poder hacer una sola pregunta, y cuando le dicen cualquier cosa y la que se lo dice sabe que dice cualquier cosa, bueno, el periodista explotó: "¡Cortala!".

-¿Los intelectuales se replegaron? ¿No tienen nada importante que decir, o los medios les dieron la espalda?

-No sé. Quizá son pocos los que activan o son llamados. Siempre hay un Santiago Kovadloff, una Beatriz Sarlo, un José Pablo Feinmann. Se repiten un poco. Hay una dosis, no se puede pasar de esa dosis, si no es muy aburrido.

-Siempre escribiste y dijiste cosas duras por el contenido y la forma. ¿Te cuestionaron o te marginaron por eso?

-Más bien, claro que me cuestionaron. No soporto formar parte de un clan. Yo no pienso para otro, eso me quitaría libertad y por lo tanto, palabras. Tengo que decir lo que pienso. Conservo alguna sensatez sobre los alcances de mi palabra. Cuando se dicen las cosas como son, sin vueltas argumentativas, ahí es otra cosa. Trato de no dar vueltas. El tono es muy importante. Hay cosas que no se argumentan, se dicen. Se dicen, y eso no te lo perdonan más.

-Escribís lo que pensás, pero ¿trabajás tu forma de escribir?

-Trato de decir lo que pienso con las palabras más claras. Quiero ser absolutamente directo, no me gusta la franela. No pienso sobre el modo en que digo las cosas, lo que me importa es saber si tengo algo que decir, y para decir algo hay que trabajar mucho, porque uno puede querer decir algo y no le dan las palabras. A veces tengo que dar muchas vueltas para que me salgan dos palabras porque no encontré la idea. Pienso mucho para poder escribir poco y no me interesa que parezca inteligente. Así doy las clases. A veces hay ciertos temas o cosas que me sensibilizan y hay mayor énfasis. No busco un tono neutro.

-También recurrís al humor.

-Me gusta divertirme. La gente se toma tan en serio que no tiene sentido del ridículo, y eso es necesario para no perder la inteligencia. Me encanta un poco de joda.

domingo, 20 de julio de 2008

Dos recomendaciones de "la trilogía de Jesús"




Luego de separarse de Sara Dylan, la madre de sus primeros cinco hijos y de la batalla legal por la tenencia de los mismos, Bob Dylan emprende una nueva etapa en su vida: el cristianismo.


Tras reconocer delante de sus compañeros de gira que se encuentra sólo y extraviado en la vida, de frecuentar tantas amantes que iba regando por las carreteras por las que no dejaba de circular, de la mano de una de ellas Carolyn Dennis, que luego se convertiría en su segunda esposa y madre de su última hija Desiree Dennis- Dylan, Bob ingresó en una etapa de profunda devoción a Jesucristo y de guía permanente a través de la Biblia.
Las consecuencias de cambio serán varias, motivando, como desde el comienzo de su carrera, la atención del grueso de la opinión pública. En primer lugar abandonará temporalmente todos sus vicios, incluido el tabaco; por otro lado, la comunidad judía se sentirá profundamente ofendida y cruzará versiones y enojos, llegando a sostener (tal vez con cierto tino) que Bob Dylan lo hacía solamente para aumentar las ventas de sus discos.
La otra consecuencia de su conversión al catolicismo será que aparece una nueva etapa en su carrera musical. Desde el punto estrictamente musical, verá la luz una especie de trilogía que podríamos bautizar como “la trilogía de Jesus” (aunque unos años antes, en 1967, había editado el gran disco John Wesley Harding, que contenía referencias religiosas explícitas, aunque matizadas con juegos literarios), integrada por los discos Slow train coming (1979), Saved (1980) y Shot of love (1981).
Los tres discos son hasta chocantes por sus constantes y repetitivas referencias a Jesus y el amor por él. En Slow train coming el último tema se llama When he returns, y expresa cosas como la siguiente: ¿Aprenderé alguna vez que no habrá paz, que la guerra no cesará, hasta que Él regrese? Todos los temas son de este tenor, en todos Jesus el quien traerá el bien, solo él lo posee y a él hay que confiarse. Naturalmente que ésta arenga no fue bien recibido entre sus fans. Pero a Bob poco le importó y continuó dos discos más con la misiva, hasta llegar en el tercero de los discos a decir Es propiedad de Jesús, odiadle hasta el tuétano. Tenéis algo mejor, tenéis el corazón de piedra. El tema se llama Prosperty of Jesus (propiedad de Jesus).
Más allá de esta religiosidad exacerbada por el gran Bob, los discos Slow train coming y Shot of love me gustan mucho. Son discos raros si los comparásemos con sus enormes obras, como pueden ser Bringing it all back home, Highway 61 revisited, Blonde on Blonde, Blood on the tracks o Desire. Son discos que suenan poco dylanianos a la luz de estos éxitos. Ambos tienen un sonido contemporáneo al rock y al pop. En otras palabras, para los fans ortodoxos de Dylan estos discos son pasados por alto. A mi en cambio me gustan bastante. Suenan muy bien, con bandas de acompañamiento que sos excelentes, con gospels que se cantan todo (entre las coristas se encuentra Carolyn Dennis, su segunda esposa, y también la madre de esta).
Slow train Coming contó con la participación de los músicos de la banda británica Dire Straits. De hecho Mark Knopfler es el co-productor. Es notable la participación de la banda haciendo un trabajo de ablande de la musica de Bob, y por otro lado refinadísimos arreglos.
En cambio Shot of Love no cuenta con la participación de todo Dire Straits, sino solamente con Knopfler quien co-produjo el disco en las primeras sesiones de grabación. El disco tiene el mismo tenor musical y letrístico que el resto de la trilogía, y al igual también vendió muy pocos discos, considerándose un fracaso en la carrera de Bob Dylan. También me gusta mucho este disco. Me gusta como suena la voz de Dylan, más vivaz, más limpia y, por qué no, más arriesgada. En el tema dos, Heart of Mine, participan de invitados Ron Wood y Ringo Starr. La historia dice que llegaron ambos al estudio a visitar a su amigo y le pidieron tocar en el disco. Sin mayor interés, Bob pidió a uno de sus asistentes de grabación que encontrara un tema para que grabasen y este eligió Heart of mine ya que la grabación original no había quedado bien. Si uno escucha el tema sin saber que ellos están allí, y si además conoce medianamente los grooves de Ringo, percibirá que es notoria la onda que tiene el tema a través de la base de bateria.
Ambos discos son para mi sumamente recomendables. Sé que es una recomendación ciertamente heterodoxa y que además la historia y la crítica no me avalan, pero de todas maneras, a mi me gustan y por lo tanto creo que son más que recomendables. Tal vez se sorprendan…

Saludos amigos!!!!!


Porque la amistad es amor, porque The Beatles son amor, y porque la canta Ringo, les dejo este himno. A todos mis amigos, con cariño

Santiago Torry
Whit a little help from my friends
What would you think if I sang out of tune
Would you stand up and walk out on me
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key
Oh, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
What do iI do when my love is away
(Does it worry you to be alone)
How do I feel by the end of the day
(Are you sad because you're on your own)
No, I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Mmm I'm gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love
Would you believe in a love at first sight
Yes I'm certain that it happens all the time
What do you see when you turn out the light
I can't tell you, but I know it's mine
Oh I get by with a little help from my friends
Mmm I get high with a little help from my friends
Oh I'm gonna try with a little help from my friends
Do you need anybody
I just need somebody to love
Could it be anybody
I want somebody to love
Oh I get by with a little help from my friends
Mmm I´m gonna try with a little help from my friends
Oh I get high with a little help from my friends
Yes I get by with a little help from my friends
With a little help from my friends.

sábado, 19 de julio de 2008

Una buena entrevista a Enrique Symns




- ¿Existe alguna vinculación entre poder y rock, entendiendo a éste último como una expresión, además de musical, socio-cultural?
- Aunque parezca una obviedad, en el caso del Rock and Roll ligado a la palabra Poder, debe establecerse una diferenciación epistemológica, porque poder tiene dos acepciones: Como verbo y como sustantivo. Podemos, entonces, hablar de impotencia o de no poder.
- ¿Cómo describiría esa diferenciación epistemológica?
- El poder como verbo tiene mucho que ver con el Rock and Roll. El Rock es un resucitamiento de la violencia, que viene de los negros y que penetra en nosotros, en Occidente, a través de, por ejemplo, Elvis Presley; se mueve, entonces, todo el culo del mundo, todo Occidente se contornea con ese bamboleo. Hay que recordar la "moral lease" que regía en Estados Unidos de Norteamérica, la cual dicta la ley moral de todo el mundo, y que esos bamboleos era violencia y era poder, le quitaba la impotencia a la gente. Luego vinieron los Beatles y desaletargaron a la gente de otra manera: pusieron el poder en verbo. Así la palabra poder se transforma en poder en sí, en poder que luchaba contra el Poder como sustantivo.
Ahora, existe un dato muy curioso: durante la segunda guerra mundial, los aliados por un decreto instaurado, tenían la obligación de confesar las bajas, mientras que los alemanes no debían hacerlo, no tenían decreto alguno que los obligase a ello. Entonces los grandes sesudos estos, se dedicaron a leer todos los diarios del país, prestando atención a todos los muertos de determinada edad, lo cual arrojaba una muestra de los muertos de la guerra. En base a esto se elaboró un sistema que analizaba la manera, o el método, de cómo detenerlos o modificarlos. En relación con esto y para volver al tema del rock, cuando se mezcló el verbo poder con Poder, es decir, cuando comenzó a mirarlo y lo captó, y se equivocó, y dijo no al rock, volvió a mirar y dijo no a lo otro, y no a lo otro también, empezó a repetir una capacidad de congelamiento. Para decirlo de alguna manera, la cultura sobre el arte. El arte está en movimiento mientras, pareciese, la cultura convierte en historia cada vez más rápidamente las cosas.
- Es decir, la cultura corre el riesgo de convertirse en un museo en el cual se exhiben meras cosas, ya despojadas de movimiento...
- Pregunto: cómo se llega a un Museo del Rock treinta años después del fenómeno; cómo poner un museo, será que el universo se ha vuelto más veloz. ¡ Ya existe un museo del rock!. En la velocidad de los fenómenos, un pibe de catorce años, ya no sabe qué es el poder de la acción, no sabe si su cuerpo mueve o no. El ya va al disco, va al hecho concreto, y esto es lo terrible del poder. No sé por qué, yo lo comparo - y trato de imaginarlo - con el nacimiento de un sacerdote, o mejor dicho, lo comparo con cómo nace la hipnosis sacerdotal, que logra atrapar un movimiento y decir algo sobre él. La responsabilidad mayor de este acontecimiento la tienen la mayoría de los intelectuales de todas las épocas, los filósofos, los teólogos y los científicos, que trataron rápidamente, de captar un fenómeno en movimiento y congelarlo. Los científicos, por ejemplo, tienen el atrevimiento de decir que las cosas caen por la Ley de Newton, tratan de explicar algo que el lenguaje no sabe de qué se trata.
- ¿ Podría, entonces, hablarse de una sacralización del rock. ?
- Salvo raras excepciones, al observar un evento de rock, uno puede descubrir allí el nacimiento de la Iglesia Católica del Rock and Roll. Para llamarlo de alguna manera, nunca he visto nada tan parecido a un rito bestial, tan similar al rito de una secta muy antigua, en el hecho de ver a un tipo, allá arriba de un escenario, cantando lo que una multitud le pide que cante, repitiendo canciones, ofreciendo su producto vil de consumo. Todo muy bien producido.
Se supuso que el rock era lo más parecido al poder que habían perdido los poetas y los actores, y que misteriosamente, habían recuperado los músicos, los cantantes. El primero que sospechó esto fue Eric Clapton, que dijo una frase que siempre recuerdo: "La culpa de toda esta porquería la tienen John Lennon y Bob Dylan, porque le hicieron creer a la gente que nosotros somos alguien que podemos hablar de algo".
He seguido las giras de Fito Páez. He estado en el recital de los Rolling Stones, y siempre he visto y oído lo mismo: "¡ahhh!", "¡ahhh! ", "¡ahhh!". Aliento. Pero sin modificación sustancial alguna de la energía. Quiero decir: en una época, ir a un recital de rock era en realidad, como en las películas; la música era un elemento, pero en el recital ocurrían - se daban, pasaban - modificaciones. Uno estaba dentro del recital y a uno le ocurrían cosas; el cambio se ejercía en uno. Hoy, ahora, en los eventos de rock, todos tienen que decir lo mismo, oír lo mismo, y el peor de los cantos que se escucha es ése terrible que dice "es un sentimiento, no puedo parar". Detengámoslo epistemológicamente y es: es un sentimiento, que significa miento, es decir, un sentir fingido. Sigamos : no lo puedo parar, porque es paralítico. Este canto se puede aplicar, para poner un ejemplo, en un mitin de Menem, o en un recital de Ludovica Squirru. ¿Por qué no?. Esa uniformización es nazi.
- ¿Cómo se manifiesta esa uniformización nazi?
- Creo yo que cada persona es como huellas digitales diferentes. Somos tan distintos, tan completamente diferentes, que para poder asimilarnos tendríamos que hacer, no sé, una revolución. Nadie se suicida por lo mismo, nadie escribe, ni hace o canta, por lo mismo. Parecía que en el rock esto se notaba, digo parecía. Trasladémonos al underground. A mí siempre me gustó lo chico, los recitales pequeños. Pero hoy, ya en lo chico o pequeño se nota, por la disposición de los músicos en el escenario, que apuntan hacia allá arriba, apuntan rápidamente al poder, que congela un evento y lo trasforma en objeto de consumo. Cambiemos, ahora, la palabra. En lugar de underground hablemos de upground, que expresa el sentido o la idea de " levántate". Subsiste siempre un error en el hecho de discutir si el margen o el centro. Pero, ¿el margen o centro de qué?. En un árbol, por ejemplo, el centro permanece más inmutable. Los cambios que se van a producir, se dan a través de las membranas externas. Bueno, yo llamo el underground a lo más estándar en un cuerpo vivo, suponiendo que exista un cuerpo vivo. Es aquello que, curiosamente, antes se componía de los locos, los poetas, los guerreros que surgían de esa zona. Toda la porquería surgía de esa zona, desde lo mejor a lo peor surgía de ahí. Por otra parte, todo lo que surgía del centro era siempre lo mismo. No importa quién es Napoleón, o quién Stálin, siempre surgían del centro mismo del poder. Nacían siempre de una continuidad sacerdotal. En última instancia, cómo tendríamos que definir una Universidad sino como la cuna del poder y la tumba del saber. ¡Nadie sabe nada en las Universidades!. ¡Nadie!. Y, sin embargo, todo sale de esos claustros. Los que nos van a juzgar, los médicos que nos van a matar, ¡todos!. Yo digo: a la Universidad hay que destruirla, así como habría que destruir el matrimonio, que es la base del sistema capitalista, porque genera una economía de consumo, que es la base del mismo.
- Volviendo al tema de la articulación entre poder y rock, ¿ queda algo de contestatario, de rebeldía, en el rock?
- Una anécdota: le estaba haciendo un reportaje a Baglietto durante la dictadura de Viola. Le pregunto sobre el régimen y un chiquito de anteojos, viene corriendo desde lejos y dice: permiso, puedo decir algo. Yo no sabía quién era y le dije que sí. Entonces empezó a putear a los militares. Aquel muchacho era Fito Páez. El nunca cambió. Es el único tipo que siempre puteó contra los militares, y contra Menem y toda la casta política. Yo digo que hoy, esta actitud se ha vuelto un ejercicio más fácil de realizar. El rock es cobarde. Los músicos de rock son seres tan insensatos y tan miserablemente egocéntricos. La música aquí está tan dispersa que una de las discusiones que tuvo lugar dentro del underground fue, si alguna vez no había que comprar siete mil guitarras y repartirlas entre la gente. Wagner discutió esto con Bakunin. Wagner dijo: "Yo estoy destruyendo la música", y cuando se planteó esto argumentó que las construcciones que él estaba elaborando, las realizaba para que la gente no tocase más música. Entonces esto es lo más grave porque las cosas deben ser devueltas; la música debe ser devuelta a la gente. Cualquier lenguaje en poder de pocos, es temiblemente peligroso. Esto es lo que quiso decir Wagner cuando maldijo la música.
- ¿Cómo se manifiesta el poder dentro del rock?
- El rock es Hitler. Una situación cualquiera: Estoy ahí, recital de los Rolling Stones, un millón de personas. Si yo digo "matensé", ¡se matan!. Ese es el poder que ellos saben que existe. Otra anécdota útil para el análisis: Hay músicos recontra revulsivos. Existen actualmente unas 500 o 600 bandas de abajo, del pueblo, que las conozco, que tocan mal. Agarran los instrumentos, como cuando un ignorante toma un libro, y nada importa, cantan. ¿Y qué cantan?. Bueno, una muestra: " hijo de puta, me mataste la vida", "policía hija de puta, mataste a Miguel Brú". No importa si es bueno o malo. Yo estoy cansado de creer que existe el arte. ¿ Qué es el arte?. Que es lo que llaman arte sino ese circuito exclusivo y frívolo donde nos juntamos; algún taller de escritura en el que nos reunimos a escribir poesía, cuando a la vuelta están matando a tu abuela. Para qué sirve la poesía, los libros escritos. ¿Para qué sirven?. No sirven. Por eso Artaud escribe esa maravillosa frase, desde el sufrimiento que lo desgarra, que lo sacude: " el deber del escritor, del poeta, no es ir a encerrarse cobardemente en un texto... sino al contrario, salir afuera, para sacudir, para atacar a la conciencia pública...
Finalmente, volviendo a la diferencia entre rock y poder, creo yo, que el rock nunca intentó ser revolucionario. Lo creímos en un momento. Había muchas revoluciones para hacer. Yo creo que sigue habiendo una revolución a desarrollar en la pareja, en la vida cotidiana. Si uno no es capaz de alterar su casa, no puede alterar su cuadra. Si uno es un punk y después va al banco a trabajar, la palabra va adelante pero no es acompañada por la acción. Si el verbo no va ligado al hecho, me parece entonces, que todo es una gran decepción, una gran mentira brutal. Y como las palabras se han alejado tanto de la acción, ya el mundo es una cosa que ha quedado acartonada y entonces ahí se unifica todo. Así el rock va en camino de extinguirse, si no se ha extinguido ya. Ojalá nos llevemos una sorpresa. Tal vez la única sorpresa que nos puede ofrecer es que, los chicos de las villas en lugar de tomar una ametralladora, agarren una guitarra. Quizás sea mejor que en lugar de salir a robar, hayan usurpado las guitarras. Los ignorantes saben hablar pero no leer. El lenguaje de la música, al igual que todos los lenguajes criptográficos - llamémoslos sacramentales, que están en poder de pocos - son tremendamente peligrosos y por ello sería bueno que existiese algo así como la imprenta de la música, entonces, de esta manera, se acabaría el poder actual que detentan los grandes monopolios del negocio musical.
- ¿Cómo transformar en acción, en hecho, la metáfora "imprenta de la música" para poder crear un nuevo lenguaje musical?
- Todos tenemos que tocar y cantar. Las computadoras nos van a acercar al poder tocar o cantar. Existen aparatos por medio de los cuales uno puede programar y emitir la voz que quiera. No sé cómo hablaremos de aquí en más, pero la música es el rock, la canción popular, todas las formas de canción popular. Hablo en este caso del rock porque es la forma de la canción hegemónica en el mundo. No hay que olvidar que lo que hacen los sajones, que tienen sistemas de lenguaje poderosos, desde la lengua y la tecnología, ha aportado al enriquecimiento musical, como por ejemplo con el surgimiento de los Beatles, quienes han sido una genial bendición, pero detrás de lo cual viene la escupida salvaje. Es decir, atrás de ellos viene la invasión; ellos depredan. Vienen a depredar nuestro medio interno. No vienen a hacer nada más que llevarse grandes cantidades de dinero con esos brutales megashows. De todas maneras, el rock como poder-verbo, no tiene demostraciones actuales. Las últimas que quedaban, como las de Negú Gorriak y Mano Negra, ya extinguidas, produjeron la muerte de todo un movimiento latino, el cual se perfilaba como un poder y un lenguaje musical alternativo. Espero que interfiera un fenómeno que modifique esta situación. Cuando pierde poder el teatro y la poesía, la leyenda que provenía de ellos se transfiere a la música. Pero ésta posee una estructura que reproduce el esquema del andamiaje, que sostiene el poder. Existe el África corbs, compuesto por el bajista y el baterista, los cuales son productos, no participan; ellos son el África, son el fondo verdadero. Luego se encuentra adelante, avanzando, el Imperio. Viene la guitarra - que es una voz - y finalmente el cantante, que es, digamos, como el cura. No importa lo que diga ni lo que haga. Por otra parte, el público es dictador, quiere que sea todo como ayer. Es ahí cuando éste se convierte en un forrito.
- ¿Cuál es el escenario actual que dota de sentido al rock?
- Hoy en día, es el escenario de la Iglesia Católica, y el mejor escenario del poder mundial. Es la droga más anestesiante que existe en éste momento, porque toda expresión posible de violencia, se halla sedada, tranquilizada y uniformizada. De todas formas, en este momento el rock, no molesta ni a los porteros de Suiza. El arte en general va a tener que plantearse si va a sobrevivir el siglo que viene. El arte es en donde, en realidad, está escondida la palabra "magia transformadora". Si nos damos cuenta que los artistas tenemos el mismo poder que los políticos, bueno, tal vez le transmitimos algo a la gente, y tal vez la gente escuche y obre de alguna forma. La magia también se encuentra oculta en la música: Si los Beatles dijeran "abandonen a sus familias", yo saldría corriendo. Quiero decir que existe un poder oculto en esto de la palabra y la canción. Ahora, nadie lo sabe usar o no pueden usarlo. El poder es una concepción abstracta. Se supone que existió una famosa charla entre Trotsky y un anarquista, en la cual se dijo lo siguiente: Trotsky dijo: "tenemos que decidir qué vamos a hacer con los ferrocarriles", y el anarquista contestó: "pero cómo, si vamos a hacer la revolución, es para que no existan más los trenes". ¿Para qué queremos derrumbar al poder?. ¿Para no hacer nada más?. ¿O alguien va a tener que trabajar?.
Pero hay algo más fuerte: yo creo en la tormenta, creo en la tempestad y también creo en el SIDA. Todo este fenómeno que el hombre ha creado porque le han dado una certera y terrible paliza a la mentira. Me gusta mucho la leyenda de ese hombre que tuvo que hacerse tigre para poder vengarse. Convertirse en algo que mata, en un ser que te va a quitar la vida en nombre de sus hermanos, como la encantadora idea de Santucho. La Mentira mintió tanto que le va a ir mal, y es necesario que así sea. Sí, es necesario.